ARGOS El mito de Argo, Argos en su versión latina, parte de una de las innumerables infidelidades que Hera (Juno en la mitología romana) tenía que soportar por parte de su esposo (y hermano), Zeus . En esta ocasión, Zeus (Júpiter para los romanos) se enamoró de Ío , una doncella sacerdotisa de Hera. Para poseerla, Zeus, dios omnipotente del Olimpo, arrojará al mundo una espesa neblina, convirtiéndose él mismo en nube, para poder estar con la doncella y así no ser vistos por su esposa. Hera los encontrará juntos y, presa de los celos, convertirá a Ío en una ternera blanca. Esta encomienda a su amigo Argo, el gigante de cien ojos , que se encargue de vigilar a la ternera noche y día. Resulta difícil imaginar un guardián mejor que Argo, el gigante mitológico que nunca dormía, ya que por las noches descansaba con 50 ojos, manteniendo los otros 50 siempre alerta. Rescatar a Ío parecía tarea imposible. Sin embargo, Zeus confió la misión al dios Hermes...